Jenny Ybarnegaray

by on Ene.30, 2009, under gente nuestra, liderazgo, politica, sociales

jenny-01AHORA SI HABLEMOS EN SERIO

Escribe: Jenny Ybarnegaray Ortiz

Pasada la campaña por el SI, que quiso mostrar todas las bondades del texto, y por el NO, que lo atacó con toda la virulencia posible, es hora de hablar en serio de la Nueva Constitución Política del Estado a la luz del resultado del referéndum constituyente.

Pese al largo proceso que precedió dicho acto, en el que se debatió como nunca una ley de la república, me temo que la mayoría de la gente votó sin leer el texto, dio su veredicto en función de “lo que le dijeron que dice”, en función del crédito subjetivo otorgado a quienes hicieron campaña por el SI y por el NO. Sin embargo, esto no es de extrañar, en este, como en cualquier acto electoral, la mayoría de la gente emitió su voto con más intuición que raciocinio, y la mayoría de la gente le dijo SI a la nueva CPE.

El nuevo texto constitucional no es, ni más ni menos, que la expresión del imaginario colectivo sobre “el nuevo país” que devendrá como resultado soñado o temido de su aplicación. Para unos es el instrumento de reconocimiento de sus identidades negadas, para los otros es la expresión iletrada y descalificada del sueño del otro; para los primeros, el texto incorpora la nómina de derechos largamente postergados, y para los segundos es una mezcla absurda de lo ancestral-comunitario con lo moderno-occidental.

Pero, como resulta demasiado petulante interpretar las razones o intuiciones de los otros, me limitaré a hablar por mi misma, de las razones por las que voté SI a la nueva CPE. En primer lugar, me permito afirmar que yo sí la leí, de punta a canto y en sus diversas versiones, leí los informes de mayorías y minorías de varias Comisiones de la Asamblea Constituyente, asistí a los debates públicos y privados en torno al tema, conocí el texto aprobado en grande en Sucre en noviembre de 2007, el aprobado en detalle en Oruro en diciembre del mismo año y el “oficial” concertado en el Congreso en octubre de 2008. Analicé el texto desde la perspectiva de género y desde mi particular mirada feminista, en suma, la conozco.

Por eso, considero que es el resultado híbrido de un proceso en el que primó la tensión, la pugna de posiciones, el diálogo insustancial, la sordera mutua. Y me parece que no podía ser de otra manera, porque sería demasiado iluso pensar que en este proceso se sentarían a dialogar con “amplitud de criterio” y “pensando el país” quienes se sentían dueños absolutos del poder y quienes se sentían los discriminados y excluidos del mismo. Devenimos de una larga historia de desencuentros, negaciones, imposiciones, poder concentrado en manos de pocos, de desconfianzas y prejuicios mutuos, como para pretender que quienes tuvieron papel protagónico en el proceso –los actores y las actoras políticas– depondrían sus preconceptos a la hora de dialogar sobre el contenido del texto constitucional. Asimismo, hubiera sido ingenuo suponer que quienes siempre detentaron el poder político, económico y social, cederían de “buen corazón” a las demandas de esos movimientos sociales insurgentes que decidieron “tomar el cielo por asalto”, como también sería candoroso creer que esos movimientos sociales son la expresión cristalina del “bien común”. De un lado y del otro se juegan gruesos intereses, en un lado y en el otro hay gente bien y mal intencionada, ni unos personifican el “bien” ni los otros encarnan el “mal”, como se representó en el escenario maniqueo montado por los medios de comunicación de masas.

Voté SI a la nueva Constitución porque tengo la firme convicción de que es el instrumento simbólico del anhelo de “cambio” de ese sesenta y dos por ciento de la población que votó igual que yo. Y “cambio” es la palabra mágica a la que falta el adjetivo, porque la mayoría de la gente piensa que “las cosas no están bien” y que deben ser cambiadas, pero no terminamos de dibujar el otro escenario, el que nos haría sentir que vivimos en un país donde “las cosas están bien”; y es que las “cosas bien” que deseamos son múltiples y diversas, tanto así que las mismas cosas que unos califican “buenas” los otros las califican de “malas”.

Por ejemplo, yo califico de “cosa buena” el artículo cuarto de la nueva Constitución que señala “el estado respeta y garantiza la libertad de cultos y

microfono

de creencias espirituales de acuerdo con sus cosmovisiones. El estado es independiente de la religión”, porque el Estado es una cosa y las religiones son otra cosa, porque nadie tiene derecho de imponer a alguien, y mucho menos a todo un Estado, su particulares convicciones espirituales por vía de la ley, o de la influencia solapada a título de “orientación espiritual de la única y verdadera religión”, sea cual fuere. Pero hay quienes consideran que este artículo “desafía a Dios”, como si una ley humana pudiera desafiar a Dios ¿tan diminuta es su fe que creen que las leyes tienen el poder de desterrar a Dios de sus hogares y de sus corazones? También califico de “cosa buena” el artículo quince que establece en su primer párrafo “Toda persona tiene derecho a la vida y a la integridad física, psicológica y sexual. Nadie será torturado, ni sufrirá tratos crueles, inhumanos, degradantes o humillantes. No existe la pena de muerte”, y califico de “cosa muy buena” el segundo párrafo que determina “Todas las personas, en particular las mujeres, tienen derecho a no sufrir violencia física, sexual o psicológica, tanto en la familia como en la sociedad”, porque mi actividad profesional me ha permitido acercarme a esa cruda realidad que viven siete de cada diez mujeres de este país. Sin embargo, no falta quien opina que esta norma es injusta con los hombres que tienen derecho a “darles su merecido” a “sus” mujeres cuando “se portan mal”, porque “Dios manda a la mujer a obedecer al hombre” o, simplemente, porque les viene en gana o les fue mal en otros menesteres de la vida. En cambio, califico de “cosa mala” el inciso doce del artículo ciento ocho, que mantiene el deber de “prestar el servicio militar, obligatorio para los varones”, porque considero que ninguna persona, sea hombre o mujer, debiera ser instruida en el “arte de la guerra”, salvo expresa voluntad y bajo condiciones restringidas a las necesidades imprescindibles del Estado, ya que la guerra sólo conlleva males a la humanidad, además resulta oneroso sostener un ejército que solamente ha vencido frente a ciudadanos y ciudadanas inermes y ha perdido todas las demás batallas de su historia. No obstante, este deber fue abiertamente defendido por quienes creen que el ejército no sólo sirve para la guerra y que, “por si acaso”, todos los hombres deberían “honrar a la patria” haciendo el servicio militar obligatorio, como si no hubiera formas más inteligentes y útiles de servir a la sociedad y a la patria. Pero, estos son sólo tres ejemplos y para debatir en serio sobre el nuevo texto constitucional hace falta revisarlo con cuidado, en detalle, y este artículo no da para tanto.

Me limitaré a señalar que considero que el texto está demasiado recargado de “indígena originario campesino” –si se solicita al ordenador contabilizar estos tres términos juntos, aparece cincuenta y dos veces, y si se solicita hacer la sumatoria de estos tres términos, en singular y en plural, suma trescientos cincuenta y uno–, lo que desde ya resulta “excesivo”, frente a las nueve veces que nomina en forma conjunta a “las bolivianas y los bolivianos”. Sin embargo, no me cabe la menor duda de que este exceso responde a casi doscientos años de invisibilidad y al sentimiento de tres millones ciento cuarenta y dos mil seiscientos treinta y siete personas mayores de quince años que en 2001 respondieron a la pregunta del censo señalando su auto-identificación como “originario quechua, aymara, guaraní, chiquitano, mojeño u otro nativo”, frente a un millón novecientos veintidós mil trescientos cincuenta y cinco personas que señalamos “ninguno”. Está bien, se la cobraron, tendremos que vivir con eso mientras la nueva constitución esté vigente, y mientras el señalamiento de la identidad étnica sea un rasgo a resaltar en un país que vive aún el espejismo de su homogeneidad. Por eso mismo, creo que tenemos mucho por hacer a partir de ahora para evitar que cualquier persona, por su sola identidad étnica, se sienta en el derecho de humillar y ofender a otra distinta de sí misma, o, para decirlo de manera directa, para eliminar el racismo de nuestra larga lista de taras sociales, venga de quien venga.

mujer-hippieTambién señalaré que las mujeres ganamos mucho con este nuevo texto constitucional, ya mencioné el derecho a vivir sin violencia, y existen otros veintitrés artículos donde se reconoce derechos fundamentales de las mujeres, como el acceso a la tierra (Art. 402), el reconocimiento del trabajo doméstico en las cuentas nacionales (Art. 338), la equidad de género en la designación de cargos públicos, la garantía del libre ejercicio de los derechos sexuales y los derechos reproductivos (Art. 66), entre otros. Sin embargo, los concertadores del texto suscrito en el Congreso, omitieron toda mención a la equidad de género en el menú de competencias estatales, de tal manera que la equidad de género y los derechos de las mujeres son principios rectores del Estado pero son competencia de NADIE ¿quién tomará a cargo la responsabilidad estatal de hacer cumplir esos derechos y esos importantes avances establecidos en los principios y valores de la nueva constitución? Me temo que buscarán todas las formas posibles de evadir su responsabilidad y tardaremos mucho tiempo antes de lograr imponer la obligatoriedad del cumplimiento de esos derechos.

Finalmente, plantearé el criterio, por demás obvio, de que ningún texto constitucional, ninguna norma por sí misma, logra el milagro del “cambio”, ese propósito es el resultado de la acción colectiva de las sociedades que toman a cargo el curso de su historia, que deciden encaminar sus pasos hacia los principios señalados en la constitución y es la obra de estadistas capaces de imaginar y construir, proponer y hacer gestión pública eficiente para alcanzar esos propósito. Arduo desafío el que tenemos, manos a la obra, nadie nos lo va a “hacer un país” sino nosotras, mujeres, y ustedes, hombres, que habitamos este rincón del planeta, todavía llamado “Bolivia”.


9 Comments for this entry

  • Fortunato Esquivel - periodista (Santa Cruz)

    Perdieron otra vez…¿pero..No?

    El 25 de enero, Bolivia corrió a las urnas para aprobar, la nueva Constitución Política del Estado (CPE), dificultosamente elaborada por constituyentes y ajustada en el Congreso Nacional, para gusto de unos y disgusto de otros. En nuestro país, desdichadamente, todo pasa y nada pasa, como lamentaba en el pasado uno de nuestros políticos.

    La CPE está aprobada, según las reglas del juego. Las minorías, tienen la obligación de someterse a las mayorías. Pero, como en Bolivia “todo pasa”, ya surgieron las voces de quienes no reconocen una tercera derrota en solo tres años.

    Tras los resultados, los perdedores, comenzaron a tejer nueva teoría sobre un supuesto “empate técnico”. Nuevamente la visión de las dos Bolivia, otra vez el respeto a las regiones que votaron por el NO.

    Grupos y logias interesadas, no entienden que la votación fue nacional, no por circunscripciones, departamentos o regiones. Los resultados, tienen validez nacional, aunque el SI, hubiera ganado por un solo voto.

    A los sectores oligárquicos, no les cuece la derrota democrática. Y no les gusta, porque desde el inicio de la república, vivieron arriba, en el mando del Poder, sin bajar para nada a mirar que grandes sectores vivían en una pobreza espantosa.

    En los últimos treinta años, gobernaron primero con las dictaduras militares y luego recuperada la democracia, éstos la convirtieron en “democra-dura” , para seguir saqueando los bolsillos del Estado, manejando la cosa pública con puño duro, obstaculizando todos los procedimientos verazmente democráticos, para mantener sus privilegios y distribuir únicamente la pobreza.

    Con la teoría del “empate técnico”, cualquier día el equipo de Oriente Petrolero, vencerá a Blooming por tres goles a dos y los perdedores reclamarán empate técnico, no admitirán perder por un solo gol, se exigirá respetar los dos goles encajados, por tanto Oriente Petrolero no podrá llevarse los tres puntos así nomás, habrá que negociar para que ceda por lo menos un punto..¿verdad? .

    Los respetuosos del juego verazmente democrático, esperan que los actuales gobernantes no sigan cediendo a las argucias de ese reducido pero poderoso sector oligárquico, acostumbrado a encumbrar Presidente al tercero en elecciones amañadas o a juntarse para usufructuar la “democracia pactada”, con porcentajes no superiores al 20 y 30%.

    Con los resultados del 25 de enero, terminaron dos centurias de equivocaciones, de racismo, pobreza y desigualdad. Algo, está terminando y mucho está comenzando en Bolivia en base a una Constitución aprobada por las mayorías. Así de claro.

    Con el nuevo pacto social aprobado el domingo, el 20% de la población privilegiada, que posee el 80% de la riqueza y los medios de producción, tiene que ceder para equilibrar la posesión de la riqueza. Bolivia es rica y de ninguna manera su destino es la pobreza. El 25 de enero, los bolivianos han firmado el nacimiento jurídico del Nuevo Estado, Bolivia finalmente se descoloniza y deja de ser víctima de cinco siglos de opresión. Eso es lo que está pasando.

    Termina el latifundio

    Si algo está terminando en Bolivia, es el latifundio. Esto es lo que más le duele a las castas privilegiadas. El referendo del 25 de enero, decidió mayoritariamente que nadie debe poseer más de 5.000 hectáreas .

    Esta es la verdadera razón para el surgimiento de oposiciones, pedidos de concertación y reconocimientos a los sectores votantes por el NO. ¿Algo está terminando?, claro que sí, está terminando la era de los crueles hacendados con pongos y esclavos. Está terminando el latifundio improductivo, inexistente ya en otras latitudes del mundo.

    Quienes asaltaron miles de hectáreas al amparo de gobiernos de la democra-dura, están alarmados, porque la justicia social les pisa los talones. El nuevo Estado, beneficiará a las mayorías, sin duda. Los minoritarios, quedaron huérfanos con la salida de su principal mentor, el exembajador Philip Goldberg. Y ahora lo están más, con el cambio de los republicanos por los demócratas en Estados Unidos.

    Millones de campesinos e indígenas, sin tierra, podrán recuperarlas para producir alimentos con el respaldo de créditos provenientes del Banco Sur, ALBA, CAF y el ahorro interno. La justicia social, será posible si la nueva carta magna, es aplicada para privilegiar a los más pobres que estuvieron vendiendo únicamente su fuerza de trabajo.

    Los que unen y los subversivos

    El nuevo pacto social está aprobado, pero el camino no se presenta fácil, los opositores minoritarios, pero con mucho poder económico, seguirán en su empeño por descarrilar la proyección de nueva sociedad visualizada por la mayoría de los bolivianos.

    Estos sectores, son muy capaces de volver a las calumnias y la violencia para buscar la fragmentación del país entre oriente y occidente, en aplicación de sus dudosas dos visiones. Estos sectores están reclamando, “confederación” de las dos Bolivia, en otras palabras siguen empeñados en el separatismo, siguen en la subversión.

    Los que unen, tendrán que enfrentar a los subversivos que no aceptan ninguna legalidad. La Bolivia que predica unidad, tendrá que hacer ver a los otros su cansancio por la violencia y que es hora de hacer cumplir la ley.

    Subversivos como el “cadáver político”, Jaime Paz Zamora, tienen que ser aislados rápidamente. Paz Zamora, que rara vez abandona su afición al alcoholismo, reapareció proponiendo el separatismo de Tarija con la estructuració n de un gobierno departamental, blindado ante la nueva Constitución.

    “Muertos políticos” como éste, están aterrorizados ante la nueva Constitución, pero sobre todo ante la pronta aprobación de la ley que permitirá investigar las fortunas mal habidas. Para “blindarse” ante esta posibilidad, no dudarán en llegar al separatismo como la propuesta que acaba de lanzar. No son pocos los de esta casta.

    Pese a todo, la “Nueva Bolivia”, está vigente, sólo falta ponerla en marcha acelerada con la aprobación de nuevas leyes. A todos nos toca empujar el carro, porque finalmente es nuestro.

  • Rolando Carvajal

    bol Señores del Club: la Constitución avanza

    Después de un victoria agridulce Morales cicatriza una herida llamada Cobija. Los masistas recobraron Chuquisaca pero Pando se les escapó de entre las manos. Después de la promulgación se avizoran cambios en el Gabinete y otra dura batalla electoral.

    Entre pedidos de consenso para su implementación gradual y plazos que corren a fin de que sea prontamente sancionada y promulgada, la puesta en vigencia de la flamante Constitución boliviana ha ingresado en cuenta regresiva, según se observa, sin vuelta de hoja.

    Con un 38 % de rechazo, frente al 62 % de aceptación, muchos de sus detractores creen ­-no obstante la diferencia-, que la polarización subsiste y que el triunfo “no contundente” obliga a buscar acuerdos con las regiones opositoras.

    Pero repuesto de sus heridas electorales, el presidente Evo Morales está decidido a promulgarla sin mayores cambios y aplicarla de inmediato, comenzando por las decenas de nuevos derechos reconocidos para los bolivianos.

    Especialmente, el gobierno ha descartado cualquier nuevo “pacto” sobre la nueva carta magna, incluida, por sus implicaciones de sedición y separatismo, la última idea conocida del agroempresario y líder político de la derecha extrema, Branko Marinkovic: una confederación de estados o un país con dos sistemas, al estilo del enclave de Hong Kong en China.

    Con miras a la creación de un Ministerio de las Autonomías y del Consejo Autonómico, Morales se ha propuesto, más bien, escuchar de sus adversarios más enconados, y sólo por separado, propuestas para compatibilizar el texto e implementar las autonomías requeridas por las tierras bajas, antes de enviar el cuerpo constitucional al Congreso y adecuar el Ejecutivo a la Carta Magna, con cambios en el Gabinete.

    ¿Dos Estados, dos sistemas?

    Con todo, las derechas acompañadas por su coro de medios, no han cesado en clamar por un “pacto nacional” que les permita conseguir más privilegios a los ya arrancados a los movimientos sociales el pasado 21 de octubre, con ayuda del mismo gobierno, cuando el oficialismo capituló con tendencias centristas.

    “Tiene que haber una aceptación del Presidente para hacer un pacto; queremos que haya un acuerdo que contenga ambas visiones”, dijo a la prensa Marinkovic, el empresario de origen croata en Santa Cruz, el cuartel central de la derecha radical.

    “La posibilidad de tener un Estado confederado parte de la necesidad de aceptar el voto del no y que el Presidente entienda que hay dos visiones de país”, agregó antes que se confirmara, tres días después del escrutinio, el difícil triunfo del sí en Chuquisaca, que le dio al gobierno el triunfo en cinco de los nueve departamentos.

    “…un pacto confederal donde puedan convivir estas dos visiones y eso tendrá que aceptarlo el MAS, tendrá que aceptarlo el Presidente. Él no va a poder imponerse en estas regiones”, dijo por último Marinkovic, cuyas declaraciones fueron atenuadas casi de inmediato por otros representantes de la derecha.

    El primero de ellos fue el senador Carlos Börth (Podemos): “Son fantasmas y confusiones que están entorpeciendo el diálogo, generando un clima artificial de confrontación”, matizó al descartar dos estados: uno socialista comunitario, al estilo China y otro autonomista y liberal, al estilo Hong Kong, según las visiones de Marinkovic, muy cercano a los ex colaboradores del expulsado embajador norteamericano Philip Goldberg.

    La reducción del tono coincidió también con la falta de respaldo al desacato constitucional planteado por la prefecta opositora Savina Cuéllar. De manera inusual, el rector, la alcaldesa y el líder cívico locales prefirieron exhortar a la reconciliación y el no enfrentamiento.

    En contrapartida surgieron las advertencias de los empresarios privados de Santa Cruz, anticipando riesgos de escasez alimentaria y elevación de precios a consecuencia de la limitación de la propiedad a 5.000 hectáreas, que el gobierno calificó como “amenazas”.

    Poco antes, el Presidente calificó como “chantaje” una petición del empresariado para garantizar la seguridad alimentaria a cambio, dijo, de 170 millones de dólares anuales.

    Cicatrizando heridas

    Tres días después del referéndum, con la victoria sobre Sucre y sus capitalinos aliados en los últimos años a los ultristas de Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando, el oficialismo logró volcar la balanza regional a su favor, haciéndose de la mayoría en cinco departamentos, en un triunfo que muchos masistas no terminan de creer.

    Pero al mismo tiempo las filas oficiales vieron escurrírseles de las manos por sólo 4 mil votos (12 %), la frágil victoria que hace seis meses habían logrado en Pando, bajo el impulso del ministro Juan Ramón Quintana, asediado, a su vez por una estructura mediática de derecha empeñada en defenestrarlo.

    “Pando no se nos podía haber ido de las manos”, dijo un allegado a Palacio, al lamentar la pérdida y el hecho de que Quintana defendió el reducto prácticamente solo y lidiando al mismo tiempo con otro frente mediático y parlamentario en La Paz.

    Pero ocurrió eso y más: la votación a favor del gobierno sufrió recortes en los nueve departamentos del país, incluso en la reconquistada Chuquisaca (del 53 al 51 %) y graves pérdidas en Tarija y Pando. En Santa Cruz y Beni, el retroceso escaló al 11 y 6 % y consolidó la vigencia de la derecha.

    neu En su discurso de agradecimiento, el Presidente destacó el voto paceño (78 %), aun cuando el de Potosí fue mayor (80 %), sin saber que La Paz le había reducido su apoyo y que los votos en contra treparon cinco puntos, de 177 mil a 248 mil.

    Sin embargo, desde la amazónica Cobija a la sureña Tarija y desde Puerto Suárez, en el Pantanal brasileño, hasta Pisiga, el paso fronterizo con Chile, el estreno de una Constitución pro indigenista y antineoliberal está marcando, como nunca en siglos, la transición hacia un Estado más incluyente.

  • Antonio Peredo Leigue (La Paz)

    Fui optimista en demasía. Esperaba una cifra superior para la aprobación de la nueva Constitución Política del Estado. Hay que reconocer que, la campaña por el NO, tuvo efecto en los votantes, más allá de toda consideración. Si es cierto que la CPE fue aprobada, también lo es que un sector de la población quiere una normativa diferente. Hay que descartar la alternativa de que esos votos fueron a favor de la Constitución que regía hasta ayer. Aún cuando es evidente, también, que no había propuesta concreta en oposición al texto puesto a consideración.

    Pero los analistas de la oposición no reconocen sus desaciertos. Haberlos escuchado aún antes de que terminase el conteo de votos, confirmaba que están enceguecidos. Recuerdo uno: en La Paz, 4 de cada 10 votantes le dijo NO al proyecto del MAS; ¡podrá seguir gobernando aquí Evo Morales con una oposición tan fuerte? Otro decía: El voto de las ciudades, el voto consciente, es contrario al presidente; Evo Morales ya no tiene la confianza que alcanzó en agosto. Uno más: el texto de esa Constitución tan resistida por el pueblo, no puede aplicarse; tendrá que formarse una supracomisión, entre la gente que sabe del tema, para redactar una nueva Carta Magna.

    La impredecible prefecta de Chuquisaca, la misma noche del domingo, llamó al desacato y se proclamó, por sí y ante sí, como cabeza de la oposición. Su incoherencia es tan grande que, del desacato surgirían dos consecuencias: no podría seguir ejerciendo la prefectura, que la antigua CPE no reconoce y, como es su anhelo no expresado aún, no podría ser candidata porque tendría que desconocer la convocatoria a elecciones en diciembre próximo.

    El propósito de estas argumentaciones es minimizar los resultados y presentar un país que está dividido. 90% de los votantes participó en el doble referendo, muestra un país que confía en las instituciones. La división quieren provocarla aquellos que, entre agosto y septiembre pasados, violentaron oficinas, destruyeron muebles, robaron instrumentos y quemaron expedientes. No hay otra división, aunque un conocido comentarista, con la voz engolada, decía que el gobierno está obligado a pactar. Supongamos que debe ser así: ¿qué se pactaría?, ¿reformas a la Constitución?, ¿suspensión de la Carta Magna mientras los del NO digan SI? No hay tema que pueda ser pactado.

    Aún así, un diario nacional dice: “El Gobierno consiguió lo que buscaba, pero sin la legitimidad que esperaba”. Que hayamos esperado una votación superior, no le quita legitimidad a la aprobación del texto constitucional. Desde el momento en que, por dos tercios, el Congreso Nacional sancionó la ley de convocatoria a los referendos dirimidor y ratificatorio, se afirmó la legitimidad de este proceso. Si alguien pretende denunciar fraude, debe hacerlo con pruebas, única forma de deslegitimar la Carta Magna. Pretender que la voluntad de la minoría no le da legitimidad al voto de la mayoría es un despropósito. Pero ya sabemos que, la conducta de los opositores está plagada de despropósitos.

    Habrá que subrayar, más bien, el planteamiento del presidente Evo Morales, convocando a todos los bolivianos, al revés de los discursos opositores que llamaron a continuar la confrontación que ellos generaron y siguen sosteniendo. Hay una sola verdad: el 25 de enero, 90 por ciento de los votantes asistió a las mesas electorales, un clima de tranquilidad hubo en todo el país y en todos los departamentos se respetó el derecho de cada mujer y de cada hombre. Esta es la nación que se prepara para refundar el país, como lo proclamó el pueblo en este referendo.

  • Mario Rodriguez L.

    aymaras Señóres;
    Se puede hacer muchos análisis de los resultados del referéndum constitucional; sin embargo ya existe un dato incontestable: tenemos nueva carta magna aprobada.

    El pacto social se estructura en una idea correcta y legítima: la búsqueda permanente de acuerdos y consensos entre los diversos sujetos y actores políticos y sociales. Sin embargo, el bloque opositor utiliza esta consigna como si ese nuevo pacto social significara un nuevo marco constitucional surgido a partir del referente de los estatutos autonómicos propuestos por las élites y no de la nueva Constitución aprobada. Es una propuesta ilegítima ya que se vulnera el menor sentido de respeto a la voluntad de la mayoría del pueblo boliviano. Repito, más del 62% de la población le dijo sí a la Constitución y en cualquier lugar del planeta eso le da legalidad y legitimidad. Por tanto, la búsqueda permanente de pactos sociales ocurre hoy en un nuevo marco estatal, el brotado de la nueva carta magna, es en ese nuevo horizonte histórico que pueden ocurrir negociaciones y consensos. La nueva Constitución ya aprobada es el marco de referencia para cualquier pacto social.

    El federalismo en el discurso extremo cívico cruceño es sólo un elemento retórico desesperado ante la evidencia de que la otra Bolivia posible ya es una realidad. No merece debate ya que ni siquiera recoge la propuesta de sus estatutos autonómicos. Es decir, es un discurso no afincado en ningún elemento de la agenda política nacional y sólo trata de insuflar entusiasmo en los sectores más radicales, esos cargados de violencia, del bloque opositor.

    Por último, los discursos de desacato en la prefectura de Chuquisaca (aunque en su departamento no sea mayoritario el voto por el no), y esos que acentúan una supuesta división del país entre oriente-occidente y campo-ciudad como los impulsados por el prefecto tarijeño, son una suerte de corolario de personajes que no respetan la democracia en la que con una contundente mayoría el pueblo expresó su deseo de fortalecer el proceso de cambio, que por el contrario buscan fomentar mayor confrontación. En ellos está ausente la vocación al propio pacto social que claman. Pacto social, que como ya mencione, solo puede seguir construyéndose en el marco de la nueva Constitución aprobada legal y legítimamente.

    El bloque social que participa y apoya al proceso de cambio, a pesar de la legalidad y la legitimidad de la victoria por el sí a la nueva Constitución, está desafiado a establecer estrategias y esfuerzos honestos de diálogo y aproximación a los sectores que votaron por el no. El hecho de que en el apoyo al sí aprobatorio hayan participado sectores que son opositores al gobierno pero están dispuestos a establecer puentes de negociación y acuerdos por el bien del país es una buena señal pero todavía insuficiente para una verdadera apertura a la pluralidad.

    La nueva Constitución es para todos y todas, por ello es que con todos y todas se construirá este país emergente, esta otra Bolivia posible. Que el país sea capaz de florecer en una apertura radical a la diversidad, la inclusión, la equidad y la justicia social. Tenemos nueva Constitución Política del Estado,aprobada por el voto mayoritario del pueblo boliviano como nunca antes en la historia, ¡hay que celebrarlo!

  • Adela Nuñez (Santa Cruz).

    iriarte Interesante el articulo de la Sra Jenny, y debo añadir:

    1.- lo mas probable que la mayoria de nosostros no hayamos leido bien la NCPE. Deberiamos y no lo hicimos, pero eso ya no es culpa ni de la CNE o del gobierno. Hizo algo la oposicion para que leamos y seamos instruidos?

    2.- La felicito que desde su punto feminista haya leido y asimilado los pros y los contras, yo como mujer de lo poco que he leido me parece que favorece mucho a nuestro genero como nunca antes.

    3.- tampoco puedo negar que tiene algunas lagunas principalmente eso de lo ancestral-comunitario. No tenga miedo a hablar por si misma, su agudeza y su notoria preparacion analítica nos hace bien a todos y nos anima a mejores dias.

    4.- Mi familia es de extrema derecha como todos por mi barrio. Porque por decadas se sentían dueños absolutos del poder sabiendo que habían muchos discriminados y excluidos del mismo? No cree usted Jenny que al final estamos pagando el precio por los 188 años de complicidad y negligencia ? tienen la culpa ellos o nosotros? Es hermoso lo que usted escribe: “Devenimos de una larga historia de desencuentros, negaciones, imposiciones, poder concentrado en manos de pocos, de desconfianzas y prejuicios mutuos, como para pretender que quienes tuvieron papel protagónico en el proceso –los actores y las actoras políticas– depondrían sus preconceptos a la hora de dialogar sobre el contenido del texto constitucional”. Solo ese pensamiento va a cubrir nuestros cielos de mejores sentimientos.

    5.- Ahora el estado respeta y garantiza la libertad de cultos y de creencias espirituales de acuerdo con sus cosmovisiones. Muy a pesar de la horrible campaña de los medios y la Iglesia Católica que se metió abiertamente y sin verguenza a tratar de influenciar nuestras conciencias. Nunca mas esta Iglesia será la misma, y no dude que el Cardenal Terrazas pasará a la historia como el principal causante de este desgaste. Sobre los medios, ya no quiero hablar, solo pensar en eso de elegir entre Dios y el Diablo, los ha rebajado a lo mínimo de la credibilidad.

    6.- Finalmente coincido con usted que es muy redundante lo de “indígena originario campesino”, pero ahi vuelvo al punto 4.- porque ello ya desconfian y es probable que ante las amenazas de nunca mas volver o retroceder es que enfatizan que ahora si estan incluidos en la CPE el libro mayor de nuestros proximos 50 años.

    La felicito por su análisis, este tipo de contribuciones es la que esperamos de nuestro espectro mediático. Le agradezco por su orientacion y sanos principios.
    En la foto: el RP Gregorio Iriarte ejemplo de la nueva Iglesia de la Liberación

  • Lía Soruco (Cochabamba).

    adela Es esta una entrada en homenaje a la mujer boliviana? Si asi fuera en hora buena. Gracias club. Al repasar las letras de Jenny y su aguda percepción de los cambios en beneficio del género, no puedo menos que recordar a la maestra Adela, la insigne, la laureada, tal vez la mayor para nuestro despertar en el siglo pasado. La nueva constitución y sus leyes por venir, espero no debiliten el magníco rol e igualdades que hoy propugna. Los primeros pasos de la maestra fueron de rebeldía al establishment de su época, fué emancipadora, fue liberal, fué patriota. Como inspiración les mando un resúmen de Wilson García Mérida en honor de la poetisa.

    “LA MAESTRA EN SU TRINCHERA
    En su valerosa defensa de los derechos de las mujeres de recibir esmerada educación, Adela Zamudio reclamó la necesidad de introducir el laicismo en los programas académicos nacionales, lanzando algunas propuestas audaces para su época, como la instauración del matrimonio civil, el derecho al divorcio y la separación de los poderes de la Iglesia Católica y del Estado. Impulsó la enseñanza gratuita y laica, denunció fuertemente el “primitivismo patriarcal” de la sociedad y la explotación y dominación imperante.

    Estas ideas, plasmadas no sólo en las aulas del Liceo para Señoritas que fundó en 1905, sino también en varios artículos y ensayos pedagógicos que publicó en diferentes medios, la arrastraron hacia muchas polémicas sostenidas contra los elementos más reaccionarios del conservadurismo religioso y político boliviano. Entre los que se hizo famoso, por su virulento enfrentamiento con Adela Zamudio, el padre Francisco Pierini, promotor de un movimiento ultra conservador que, bajo el nombre de “Liga de Señoritas Católicas”, pretendió defender los arcaicos privilegios legales y fiscales de la iglesia Católica en el sistema educativo del país, además de excomulgar a Adela Zamudio.
    Pierini se convirtió en el enemigo número uno de ella en una guerra que comenzó cuando la maestra fue encomendada por el gobierno de Ismael Montes para dirigir la primera Escuela Fiscal de Señoritas, fundada por ella.

    Fray Pierini, acusaba de “inmorales” los métodos educativos de Adela Zamudio. Sobre una obra teatral, Adela Zamudio le daba una lección pública de auténtica moral cristiana: “Lo que evidentemente irrita a Ud. y le escandaliza es que, una cualquiera como yo, una mercenaria que gana el pan, tachada además de irreligiosidad, se haya atrevido a denunciar un error de matronas piadosas, ricas e influyentes. Si esa es la moral católica que Ud. tanto encomia, yo no la profeso ni la enseñaré jamás a mis alumnas. Yo profeso la moral humana, la inmutable, la que aquilata la virtud donde se encuentre, humilde y desconocida, y condena el error sea quien fuere el potentado que ha caído en él”.
    PIONERA DEL FEMINISMO BOLIVIANO
    Adela Zamudio alentó con todos sus esfuerzos la formación del pensamiento feminista. Y bajo ese influjo, en 1921 apareció en Oruro el primer número de la revista “Feminiflor” dirigida y escrita por mujeres que fortalecían el ideal de la liberación femenina; y en 1923 se constituyó en La Paz la primera organización autónoma de mujeres que luchó por los derechos políticos, el Ateneo Femenino.
    En 1926 apoyó públicamente la Ley de Divorcio, sancionada en 1932. Estuvo a la vanguardia por las reformas democráticas y exigió la separación de la Iglesia y el Estado. En este periodo se incorporaron las mujeres al movimiento sindical, con sindicatos propios y con la Federación Obrera Femenina.

    Ese mismo año, el 28 de mayo, el pueblo de Cochabamba asiste a su coronación. El acto fue apoteósico, tal como lo describió Gabriela Taborga:
    “…en la vereda norte de la plaza 14 de Septiembre, se sacaron las rejas metálicas de los balcones de la Prefectura y se extendió un entablado cubierto de rojo alfombrado. (…). Con exageradas horas de anticipación la Plaza se repletó. Hubo toque de campanas, trombones y bandas; pero el regocijo no alcanzó el desnivel de las algazaras populares, porque así lo pidió y definió el criterio ascético y sobrio de la gran maestra”.

    Meses antes de aquel homenaje casi forzado, la maestra fue obligada a jubilarse de su cargo como Directora del Liceo de Niñas y Señoritas, el primer establecimiento educativo femenino fundado por ella durante los años mozos del régimen liberal.
    Todavía ofendida, puso como condición intransigente para aceptar el acto adulatorio del gobierno de Siles que estén presentes allí todos los poetas posibles del país, y exigió sea especialmente invitado el vate paceño Juan Francisco Bedregal, a quién Adela misma mandó un telegrama urgente diciendo: “Han resuelto coronarme. Su presencia fortaleceráme en tan duro trance”.

  • MIrko Gutierrez

    cosmo Tres aspectos muy rescatables enunciados por Jenny Ibarnegaray:

    * Ni la derecha es el mal absoluto ni la izquierda es el bien mas puro, de hecho, esa contienda eterna entre el bien y el mal NO EXISTE. Bien lo sabian nuestros ancestros y la cosmovision andina es prueba de ello. Ocurre a veces, tentados por las implificacion de conceptos, los que opinan reducen todo a esos dos polos, me cuento entre ellos.

    * Existen vacios en cuanto a la aplicacion y competencias, como en el art. 66, cierto, valga el recordatorio para cubrir en la medida de lo posible estos vacios mediante los respectivos codigos (legislacion secundaria), pero creo en honor a la verdad esta constitucion es mejor que la anterior y no solo en un sentido de ser “menos peor” (valga la vulgaridad) sino en el de crear las condiciones para una sociedad realmente justa y con las condiciones suficientes para su propia evolucion a una sociedad mejor.

    * No hay leyes perfectas ni por sancion de ninguna ley se solucionan los problemas. Todo dependera del uso que le demos a esta nueva constitucion. El espiritu de ella es la base ideologica del MAS-IPSP. No se eligio el nombre de Instrumento Politico para la Soberania de los Pueblos (¿Se puede decir lo mismo de los demas que solo optan por el proselitismo de carton y colorete?)

  • Yoco

    Amigos, amigas, hermanos y hermanas de sueños:

    A pesar de los pesares, de los miedos inflados a la rápida contra los “indios resentidos, que te van a confiscar, a robar tus cosas, tus casas, tus autos y hasta tus pulgas”. A pesar de la tremenda y artera campaña mediática de la oposición, disponiendo de ingentes recursos económicos, de personal pagado por las prefecturas y alcaldías opositoras, de tener canales de tv, radios, periódicos y todo tipo de medios de comunicación y artilugios de propaganda…
    a pesar de que el democrático y patriota cardenal Terrazas ha pintado un dantesco panorama si ganaba el SI, con abortos por docena, matrimonios homosexuales, y a Cristo siendo azotado, torturado y escarnecido por la indiada masista a la cabeza del indio Evo, con cachos, cola y tridente, secundado por el Maquiavelo comunista, Alvaro García Linera… No bastaron estos cucos, estos terrores infantiles: el pueblo boliviano ya está crecidito, ya no se traga cuentos infantiles… no tantos, al menos. Porque que tuvo impacto esta campaña anti nueva CPE, lo tuvo, es innegable.

    Sin embargo, ganamos!!! Es que la conciencia es una luz que una vez encendida no se apaga ni con la muerte!! Eso lo deberían saber ya: basta pensar en Gandhi, Martin Luther King, el Che…
    Ganamos. Por cerca del 63% por el SI, contra aproximadamente el 38% por el NO. A pesar de todo, ganamos. Ganó Bolivia, ganó su pueblo, sus hijos, nuestros hijos, nuestro futuro. Ganó la patria!!
    A partir del 25 de enero, nace una nueva Bolivia: protectora y dueña de sus recursos naturales, incluyente, reconociendo e incluyendo por primera vez a sus 36 naciones indígenas, una Bolivia sin latifundio, una patria que le dice adiós al neoliberalismo!!
    Estoy felíz y agradecida a la vida, a Bolivia, por permitirme participar en la aprobación de esta nueva constitución.
    El 25 fue el día en que mi voto y el de tantos compatriotas, cumplió la profecía de Tupak Katari. Hoy él volvió en estos millones de votantes decididos a construir un nuevo país, un nuevo futuro.

    Les pido sin embargo, que estén atentos: la oposición ya está armando su esquema para nuevamente desconocer el voto del pueblo soberano. Ya está urdiendo mil tretas y argumentos para rebatir esta victoria que es una terrible y devastadora derrota para ellos: se les acabaron los privilegios de cualquier tipo o índole. Y tendrán que responder por cada acto criminal cometido por ellos o sus esbirros.
    A nosotros, ahora nos tocará comenzar la urgente y ardua tarea de reglamentar esta nueva carta magna y medir fuerzas con la oposición en el Senado.

    Un abrazo desde esta nueva patria, que hoy nace. Yoco

  • Yesid Mariaca

    Bueno, acerca de la nota “ahora hablemos en serio” quisiera contar lo siguiente:

    Durante una clase de derecho constitucional, el catedrático escribió en el pizarrón, la bibliografía que se utilizaría a lo largo del semestre, al final de una larga lista de libros, dijo mientras escribía:

    -y por supuesto: la Constitución Política del Estado- Con lo que dió por terminada la lista. Una compañera, visiblemente confundida, levantó la namo e hizo la siguiente observación:

    -profesor, !no escribió el autor del último libro!-

    J. Ybarnegaray: sabe usted el nombre del autor de la NCPE del gobierno? Habrá que saber el nombre del autor para hablar en serio!

    Mas tarde …días más tarde, la misma J. Ybarnegaray, comentaba que, quienes ecribieron la NCPE (el pueblo) fue engañado, el analfabeto funcional, Evo Morales, y sus lacayos, una vez más, vencieron a los vencidos!!! Nueva patria? nueva patria? donde!!

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