Sabías tu de este rollo?
by execlub on Jul.23, 2010, under corrupción, empresas, gobierno
Dueños del Gasoducto a San Matías
YPFB no descarta controlar gasoducto
El gobierno boliviano mira el mercado de Cuiabá y no descarta asumir el control del paquete accionario de Gas Oriente Boliviano (GOB), propietaria del gasoducto que transporta gas en el lado boliviano hasta San Matías, cuyas acciones son de propiedad de dos compañías, Shell Gas (Latin America) B.V. y AEI Transportadora Holdings Spain, S.L. Consultado sobre si Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) podría asumir la propiedad del gasoducto a Cuiabá, su presidente, Carlos Villegas, afirmó que “podría ser, aunque por el momento no hay nada concreto”.
En ese marco, Villegas señaló que está abierta la búsqueda de nuevos mercados y que Cuiabá es una opción que están considerando. “En la medida en que se presenten opciones estamos dispuestos a analizar posibilidades. Si alguien quiere comprar gas boliviano en las condiciones que nosotros establezcamos nos interesa llegar a Cuiabá”, indicó.
Asimismo, explicó que en cuanto se tenga definido la apertura del mercado a Cuiabá inmediatamente después se analizará el tema del transporte.
Al respecto, Christian Inchauste, presidente de GasTransBoliviano (GTB), confirmó que aún no llegó un pedido oficial de Petrobras para llevar gas a Cuiabá, aunque “se entiende que el pedido llegará pronto”.
Consultado sobre el control del gasoducto que opera GOB, el ministro de Hidrocarburos, Fernando Vincenti, señaló que en este momento tiene una capacidad ociosa, por lo que no es de interés del Estado manejarla.
También sostuvo que las operaciones del ducto que va hacia Cuiabá se mantendrán en manos de la transnacional Shell y de su socia, porque actualmente no tiene condiciones de rentabilidad como para que el Estado boliviano se haga cargo de la misma. Gas Oriente Boliviano Ltda., forma parte del Proyecto Integrado Cuiabá conformado por otras dos empresas: Pantanal Energía (EPE) y GasOcidente Mato Grosso (GOM).
En 1999, la compañía fue autorizada por el Gobierno boliviano para construir un gasoducto que se desprende del gasoducto Bolivia –Brasil en el kilómetro 242 al este de Río Grande y tiene como destino final San Matías, que limita con el Estado de Mato Grosso, Brasil.
La tubería continúa hacia la Planta de Energía EPE en Cuiabá, que genera 480 megavatios de energía, esencial para satisfacer la demanda energética y el desarrollo económico de la región. Los dos tramos del gasoducto a Cuiabá, el boliviano (362 Km.) y el brasileño, totalizan una extensión de 645 kilómetros. En particular, la compañía observó estrictamente los requisitos de la Ley de Medio Ambiente 1333 y realizó un Estudio de Evaluación de Impacto Ambiental obteniendo posteriormente su licencia ambiental para la construcción del proyecto. La construcción del gasoducto concluyó al final del año 2000 y su operación comercial empezó el primero de mayo del 2002.
YPFB tiene un acuerdo por 10 años de compra
Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y la Compañía Mato- Gossense de Gas S.A. firmaron en 2009 un acuerdo de compra-venta por diez años de hasta 35 mil metros cúbicos por día (mcd), a través del gasoducto San Miguel- San Matías.
El contrato de compra-venta de gas natural entró en vigencia en septiembre de 2009 y fenecerá el 31 de diciembre de 2018. El suministro se realizó a partir del 1 de octubre de 2009.
El contrato fue firmado por el presidente de YPFB, Carlos Villegas, y por Helny de Paula, presidente de la compañía estatal Mato-Grossense del Gas. Villegas aclaró que el precio de exportación a Cuibá es mayor al del contrato GSA con Brasil, de 4,3 dólares por millón de BTU (Unidad Térmica Británica). Según la estatal petrolera este volumen no representa ni el 0,083 por ciento de la actual capacidad de producción que tiene Bolivia, que bordea los 42 MMmcd.
Se dijo que este convenio representa una gran oportunidad para Bolivia debido al potencial energético que tiene. YPFB continúa buscando nuevos mercados para el gas boliviano, en el marco de exportar la producción de gas que se espera se incremente aún más en los próximos años con proyectos exploratorios.
Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y la Compañía Mato- Gossense de Gas S.A. firmaron en 2009 un acuerdo de compra-venta por diez años de hasta 35 mil metros cúbicos por día (mcd), a través del gasoducto San Miguel- San Matías.
El contrato de compra-venta de gas natural entró en vigencia en septiembre de 2009 y fenecerá el 31 de diciembre de 2018. El suministro se realizó a partir del 1 de octubre de 2009.
El contrato fue firmado por el presidente de YPFB, Carlos Villegas, y por Helny de Paula, presidente de la compañía estatal Mato-Grossense del Gas. Villegas aclaró que el precio de exportación a Cuibá es mayor al del contrato GSA con Brasil, de 4,3 dólares por millón de BTU (Unidad Térmica Británica). Según la estatal petrolera este volumen no representa ni el 0,083 por ciento de la actual.







Julio 24th, 2010 on 12:08 pm
Yo estaba seguro que estos intereses paralelos a la explotación de hidrocarburos y principalmente lo relacionado con el gas natural, estaban incluidos en el paquete de “nacionalización”
Alguien me puede dar mas luces?
Julio 25th, 2010 on 10:52 am
Yo pensaba lo mismo
Estaba seguro que todo el sistema de comercializacion del gas estaba en manos del Gobierno. Esto demuestra una vez mas que la tal “nacionalización” fué a medias.
Para hablar claro como dice el dueño de Aerosur, deberiamos tener el control absoluto y no una tuberia dirigida a San Matias y quien sabe cuanta corrupción envuelta.
Vamos YPFB a ponerse las pilas !!
Julio 25th, 2010 on 4:24 pm
Bueno,a mi escaso entender creí que todo lo relacionado con nuestra producción petrolera estaba en manos del Estado, pero parece que no, me pregunto, por que no se convoca a los estudiosos del tema y que le den una mano al gobierno, ya que el Estado invierte en la formación de profesionales y sería correcto que estos devuelvan con sus conocimientos al país, ojala algún día el gobierno vea este capital humano que esta desperdiciando, solo por que no son de su partido.