APUNTES SOBRE BANKIA
by execlub on May.20, 2012, under corrupción, economia, empresas, moneda & banca, negocios
un rescate llamado nacionalización
| Por: Juan Hdez. Vigueras (Sin Permiso- España) |
“Los centinelas no estaban en sus puestos, en gran parte debido a la fe ampliamente aceptada en la naturaleza autocorrectiva de los mercados y en la capacidad de las entidades financieras para vigilarse a si mismas con efectividad”, se afirma en las conclusiones del informe del Congreso estadounidense sobre la crisis de Wall Street; subrayando claramente el trasfondo ideológico neoliberal como principal causa de la crisis financiera global, que podemos aplicar también a la de Bankia. Pero en el caso de las Cajas de Ahorro hay que subrayar que el dinero en juego era y es público. Por eso, tenemos que destacar ante todo la responsabilidad de los gestores políticos o allegados a los partidos mayoritarios.
Primero había que “salvar a los nuestros”, piensan nuestros gobernantes. Para empezar, digamos que Bankia representa el fracaso de las reformas financieras del gobierno actual (la de febrero 2012 era la “definitiva”) y de las anteriores, que no han logrado que la banca sirva el crédito que necesita una economía que languidece y genera paro. Y es que han tenido como objetivo básico ocultar la corrupción sistémica y las responsabilidades de gestión de las oligarquías políticas regionales, soporte de la élite política, que impulsaron Cajas “engrandecidas” con la especulación inmobiliaria alimentada por el dinero barato del exterior y los mecanismos bancarios financieros. Más allá de la responsabilidad de los gobiernos que pusieron las bases del desmadre financiero- inmobiliario.
Entre junio y diciembre de 2010 surgía el Banco Financiero y de Ahorros (BFA) resultado de la suma de Caja Madrid y Bancaja, primero, y de Caja Canarias, Rioja, Ávila, Segovia y Layetana bajo la fórmula jurídica ad hoc del SIP, un esquema legal que integra activos y pasivos de estas Cajas; consensuado por los dos partidos mayoritarios para tapar el desastre de la especulación inmobiliaria y de paso las responsabilidades de la gestión bancaria nefasta, a costa de los contribuyentes. En marzo de 2011, hace poco más de un año, se lanzaba Bankia como filial de BFA, un nuevo banco privado con la aportación de 4,465 millones de euros del FROB, el fondo estatal de rescate bancario. De este modo se pretendía resolver los problemas de insolvencia de Bancaja y otras, en particular de Caja Madrid, “la más dañada por la crisis del ladrillo”.
Surgió así un monstruoso banco “demasiado grande para dejarlo caer”, de un elevado riesgo para el sistema financiero español por sus 10 millones de clientes-depositantes, sus 22,000 empleados y 400,000 accionistas además del volumen millonario de la cartera de participaciones empresariales, un tinglado bancario madrileño montado con dinero público del contribuyente bajo un ilustre político fracasado como director gerente del FMI y uno de los patrocinadores de la legislación que liberó el suelo patrio para la especulación inmobiliaria. Era el cuarto banco español; la joya del PP desde hace años.
El fracaso inicial de la salida de Bankia a Bolsa en junio de 2011 demostró su fragilidad financiera de origen. Aunque, con la fe neoliberal en las bondades de los mercados financieros, nuestros gobernantes, incluido el gobernador del Banco de España, creyeron que sería superada con la influencia en “los mercados” del ex Director Gerente del FMI. Eso sí: atraídos por la imagen histórica de las Cajas una gran parte pequeños ahorradores, jubilados en su mayoría, compraron acciones del nuevo banco, ahora depreciadas en un 40 %; o compraron participaciones preferentes engañados por la creencia de que hacían un depósito.
Como ha sucedido en las restantes Cajas de Ahorro bancarizadas, el Presidente de Bankia y todos los demás gestores bancarios allegados al partido gobernante y sus baronías regionales, se aseguraron retribuciones desmesuradas mediante contratos blindados que contaron con el beneplácito de las autoridades incluido el supervisor, el Banco de España. Unos hechos denunciados por una parte de la opinión pública sin mayores consecuencias hasta la fecha.
Segundo. Había que ocultar la cruda realidad. En la formación del nuevo proyecto bancario madrileño, la ingeniería financiera asignó los llamados activos “tóxicos” (léase préstamos impagables, viviendas y solares sin mercado previsible) al “banco malo”, el BFA; y los activos buenos y de dudosa validez se asignaron a la filial única, Bankia, una compleja operación de manipulación contable esperando que las ganancias futuras de Bankia cubrieran la insolvencia de la banca matriz que tiene ahora un capital cero, se asegura. El resto lo aportó la contabilidad financiera y sus expertos; con la expresión “valores tóxicos” puesta en circulación en Wall Street para denominar aquellos activos subprime cuando ya carecían de mercado y nadie sabía lo que valían, en España se ha aplicado interesadamente para evitar mencionar los inmuebles que tienen existencia física real, pero cuyo valor contable resulta imaginario porque el valor razonable del mercado (mark to market) nadie lo sabe, son activos que ni se venden ni se compran ni ahora ni en mucho tiempo.
¿Qué criterios contables precisos sirvieron de base para deslindar en las cuentas los activos buenos y malos y su reparto entre BFA y Bankia?
Tercero. El financiarizado contexto europeo actual contribuyó a la supervivencia de Bankia. Más aún, Bankia ejemplifica el fracaso de la política del BCE frente a la crisis de la deuda soberana del euro, que incentiva el negocio especulativo financiero de los bancos en lugar de generar crédito; fue uno de los primeros bancos europeos en solicitar liquidez (15,000 millones de euros en Diciembre de 2011 y 25,000 millones en febrero 2012, al 1 %. Como muestra, digamos que aportaba al BCE como garantía los bonos de renta fija del Fondo de Activos Corporativos V, que están respaldados por préstamos diversos, como los concedidos al Real Madrid para los fichajes de Ronaldo y Kaká. Y que obviamente han servido para adquirir deuda pública de elevada rentabilidad, además de cubrir sus vergüenzas contables derivadas de la explosión de la burbuja inmobiliaria. Caja Madrid como tantas otras Cajas hace tiempo que dejó de ser banca tradicional de depósito para convertirse en banca financiera, nutrida por la especulación en “los mercados”. Y si los gobiernos de la UE quisieran acabar con esta especulación bancaria, justificada con la falacia de que los estatutos del BCE no le autorizan a prestar dinero a los gobiernos del Eurogrupo, ¿por qué no se ha modificado ese tratado en tres meses como se ha logrado concluir el aberrante pacto fiscal?
Cuarto. Los reguladores privados en la sombra del casino financiero se imponen sobre los supervisores públicos. La auditora Deloitte, una de las cuatro grandes del mundo y necesitada de recuperar prestigio, destapó la cruda inviabilidad del proyecto bancario privado, advirtiendo ya en febrero pasado el desajuste patrimonial de BFA, originado por la pérdida de valor de su filial Bankia. La crisis de Bankia, con la dimisión de su Presidente, no fue decisión de los accionistas ni del supervisor sino que la desencadenó la negativa de la auditora Deloitte a avalar unas cuentas considerando que el valor real de BFA asciende a 8500 millones euros frente a los 12,000 registrados en sus libros. Por tanto, la actuación del Banco de España ha quedado en entredicho porque en febrero último afirmaba la capacidad de todas las entidades financieras para hacer frente a las provisiones requeridas por la reforma financiera aprobada por el gobierno en ese mes. Asimismo, el Banco de España no puso ninguna objeción al plan de saneamiento presentado por Bankia el 31 de marzo y el 17 abril como queda claro en su comunicado, aunque se cubría advirtiendo de que si se diese el caso de que alguna entidad no lograse alcanza el nivel de capital requerido siempre podría acudir al FROB.
Quinto. El rescate de Bankia, cuya cuantía todavía está por determinar en función de la valoración de sus activos y que el gobierno ha querido denominar “nacionalización transitoria”, no resuelve todos los problemas porque los daños colaterales de esta crisis son ya cuantiosos. Por el momento está clara la pérdida de confianza exterior en este país, sus bancos y en las políticas gubernamentales que nos hunden en una profunda recesión económica; como prueba la exigencia de la UE de una valoración independiente de todos activos bancarios. A lo que se añaden las negras perspectivas para las actividades culturales, asistenciales y sociales de la Obra social de Caja Madrid y de las restantes Cajas. Y por un largo momento, la pérdida de confianza inversora se traduce en depreciación de las acciones de las empresas participadas por BFA-Bankia, cuya cartera abarca, entre otras empresas importantes, Indra (20%), Mapfre (15%), NH Hoteles (15,74 %), IAG (Iberia-British Airways) (12 %) o Iberdrola (5%), con la dificultad añadida de que la liquidación de esas participaciones no resulte oportuna en una Bolsa bajista (Expansión, 11/5/2012).
Y, como ha ocurrido en las economías fallidas de algunos países en desarrollo, ahora “los fondos buitres vuelan en círculo sobre Irlanda y España” nos decía el titular de un reportaje del Financial Times del miércoles 9 de mayo. Pero, mientras parece que estos fondos especulativos, que se aprovechan de los países hundidos por las crisis financieras, no han encontrado las gangas que esperaban en Irlanda, su actividad creciente en España se encamina más que hacia el agobiado mercado de los préstamos hipotecarios y al consumo, al acecho de oportunidades en participaciones de empresas punteras, en las “corporate oportunities”.
Así podremos contemplar cómo la derecha española, de tan delicada sensibilidad nacionalista frente a los guiñoles de la TV francesa y a las decisiones soberanas de Argentina, tras haberse desprendido clubs de fútbol populares, irá vendiendo parcelas significativas de las antiguas empresas españolas.
Juan Hdez. Vigueras es autor, entre otros libros, de El casino que nos gobierna. Trampas y juegos financieros a lo claro, Madrid, Clave intelectual, 2012.






Mayo 15th, 2012 on 9:16 pm
Los españoles tambien nacionalizan,, o que se puede llamar a este caso de Bankia? siento pena por la gente es una situación desesperada. Como hacen para aguantar nuestros connacionales? Mis hermanos ya retoran en julio y espero que AEROSUR este capitalizada para entonces.
Pregunta, si quiebra un banco en España quien se hace responsable de los depósitos?
Mayo 15th, 2012 on 9:20 pm
Interesante la pregunta de Ximena. Sera el sistema euro? el Banco Central Europeo, o el sistema bancario español?
Mayo 22nd, 2012 on 5:36 pm
LA CRISIS DE LA UNIÓN EUROPEA SUSCITA MILES DE INTERROGANTES: - MIENTRAS GRECIA SE PRECIPITABA EN EL DESPILFARRO Y LA MALA ADMINISTRACIÓN PUBLICA, QUÉ TRABAJO FISCALIZADOR O DE SIMPLE NOTICIA CUMPLÍA LA BUROCRACIA DE BRUSELAS? - SI HUBO OMISIÓN DELICTIVA - CUÁL HA SIDO EL COSTO DE ESTA NEGLIGENCIA? - EN LOS ACUERDOS BÁSICOS NO ESTABA PREVISTO EVITAR POR DIFERENTES MEDIOS UN CASO COMO EL GRIEGO? EL CASO GRIEGO ES ÚNICO Y ATÍPICO O ES LA MONEDA CORRIENTE EN TODA LA UNIÓN EUROPEA? - TUVO RAZÓN INGLATERRA AL NO ADSCRIBIRSE AL EURO? - SERÁ EL TIEMPO OPORTUNO PARA QUE LOS EUROPEOS DE LAS DIMENSIONES DE GUNTHER GRASS DESPLACEN Y EVAPOREN A LOS POLÍTICOS MEDIOCRES TIPO SARKOSY? - TENDRÁ ALTO GRADO DE VEROSIMILITUD LA AFiRMACIÓN DE GEORGES SOROS DE QUE EL EURO ES EN CIERTO MODO UNA OTRA DENOMINACIÓN DEL MARCO ALEMÁN?
PARECE QUE EUROPA NUNCA FUE PERO PUEDE SER…. EL INTENTO FALLIDO DE LA UNIÓN EUROPEA PUEDE SER LA ETAPA PREVIA AL ÉXITO. QUIZÁ ESTAMOS ANTE LA PRIMERA TAREA INTELECTUAL GLOBAL:! CREAR EUROPA!
TODOS LOS HOMBRES Y MUJERES DE BUENA VOLUNTAD TIENEN ANTE SÍ UNA TAREA GRANDE, NOBLE Y DIGNIFICANTE, QUE PUEDE DAR SENTIDO A MILLONES DE VIDAS HUMANAS.
Mayo 31st, 2012 on 4:48 pm
La crisis del sistema financiero español ha vivido un nuevo e importante
episodio. El Gobierno de Mariano Rajoy decidió nacionalizar a principios de mayo Banco Financiero y de Ahorros (BFA), controlada al 100% por las siete cajas de ahorro que conforman Bankia desde 2010. Esta será la octava entidad que pasa a controlar el Estado desde que estallara la crisis en 2008, pero es la más importante hasta la fecha, ya que cuenta con 10 millones de clientes en España y activos por valor de 340.000 millones de euros o 427.856 millones de dólares.
El control de Bankia tendrá lugar mediante la conversión en acciones del préstamo de 4.465 millones de euros que le concedió el Estado a través del FROB -un fondo creado para gestionar el proceso de reestructuración del sistema financiero español en junio de 2009- cuando se gestó el grupo. El ministerio de Economía explicó en un comunicado publicado el pasado 9 de mayo que la decisión se ha tomado para “garantizar la solvencia, la tranquilidad de los depositantes y disipar las dudas de los mercados sobre las necesidades de capital de la entidad”.
Joaquín Maudos, catedrático de Análisis Económico de la Universidad de Valencia, considera que la nacionalización “es la única solución para resolver los problemas de solvencia de la entidad”. Según explica, la auditora Deloitte estimó en 3.500 millones de euros la minusvalía de la entidad al cierre del ejercicio 2011, lo que coincide con su patrimonio neto, “por lo que el saneamiento de esa minusvalía supone reducir a cero el patrimonio de la entidad”. Ante esta situación, explica que la única vía de solución era convertir los préstamos del FROB en acciones ordinarias, lo que implica la nacionalización de BFA-Bankia.
Santiago Carbó, profesor de Economía del Departamento de Teoría Económica e Historia de la Universidad de Granada, también considera inevitable la nacionalizacióny añade que “ahora la primera y más importante misión para la entidad y sus nuevos administradores [el ejecutivo José Ignacio Goirigolzarri asumió la presidencia en sustitución del político Rodrigo Rato] es realizar un importante esfuerzo de transparencia y establecer los distintos mecanismos para obtener los recursos necesarios para garantizar la viabilidad de la entidad financiera”.
El ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, explicó en el Congreso el pasado 23 de mayo que se aportará todo el dinero que sea necesario para dar confianza sobre el sistema financiero español pero que la intención es recuperar esas ayudas. Asimismo, especificó que Bankia requiere dinero público por importe de 9.000 millones de euros, aunque posteriormente, el viernes 25 de mayo, la entidad corrigió ese importe cifrando la necesidad de ayuda pública en 19.000 millones de euros. En total, a día de hoy, el rescate de la entidad se estima en 23.000 millones de euros -19.000 más los 4.465 que ya ha recibido- o 28.900 millones de dólares, el más caro de la historia en España.
La pregunta que surge ahora es cuáles son los planes que el Gobierno tiene para la entidad. Reuters explicaba en un artículopublicado el pasado 17 de mayo, en el que citaba fuentes anónimas cercanas a Mariano Rajoy, que el Ejecutivo planea sanear, reducir el tamaño y vender el banco en los próximos tres años, el periodo máximo legal en el que el Estado puede mantener el control de la entidad. En el citado artículo se aseguraba que otros grandes bancos españoles como Santander, BBVA o La Caixa podrían ver Bankia como un objetivo apetecible para ganar mayor cuota de mercado o, directamente, comprar las áreas de negocios que pudiera vender.
Sin embargo, Carbó apunta que “Bankia es una entidad demasiado grande y demasiado importante para que sea fácilmente dividida y vendida, lo que los anglosajones llaman difficult to fail and unwind”. Y añade que el “Estado ha entrado en el capital de Bankia y seguramente estará ahí varios años hasta que se aclaren definitivamente las opciones. Si Bankia realiza un plan exitoso, la propia entidad podría recomprar parte (o en el mejor de los casos, todo) del capital invertido por el Estado”.
Maudos prevé que, “una vez inyectada la financiación, Bankia deberá completar su proceso de reestructuración (reduciendo red y empleo para ahorrar costes) y desprenderse de posibles participaciones con plusvalías, aunque complicado en este momento, para mejorar su solvencia”. Él cree que no será fácil que al menos a corto plazo acabe en manos de otras entidades dado su tamaño y su déficit de provisiones y considera que “lo mejor será que el Estado se quede el tiempo necesario para reflotar la entidad y una vez saneada, buscar posibles compradores, o incluso trocear la entidad”.
¿La punta del iceberg?
La difícil posición de Bankia es el ejemplo más claro y la imagen personificada de la delicada situación por la que atraviesa el sistema financiero español en su conjunto. El sector bancario español se ha visto fuertemente dañado por el estallido de la burbuja inmobiliaria que unido a la crisis internacional, ha sumido a España en una recesión de la que todavía no se ha recuperado.
Estas cifras hacen desconfiar a los inversores internacionales del sistema financiero español y por consiguiente de la solvencia del Estado, ya que creen que podría verse obligado a invertir más dinero público apara ayudar al sector, lo que provocaría incumplir con sus objetivos de reducción de déficit y aumentar su deuda. Es por ello que el coste de financiación en el mercado de España se ha elevado considerablemente desde el comienzo de la crisis, hasta el punto de que se baraja la posibilidad de que el país tuviera que pedir ayuda financiera a la Unión Europea (UE).
Respecto a los problemas del sistema financiero español, Mauro Guillen, profesor de Gestión y director del Instituto Lauder de Wharton, avisa de que “mientras la economía no repunte, un banco detrás de otro tendrá problemas”, porque “un sistema financiero no puede resistir años de recesión”. En su opinión, a medida que vayan teniendo problemas los bancos, habrá que rescatarlos, “pero Grecia o España o los países periféricos no tienen recursos suficientes para rescatar bancos indefinidamente. Al final, se necesitará una solución europea para un problema que es europeo, puesto que sin la moneda única ya habríamos devaluado y sentado las bases de la recuperación”.
Michele Boldrin, profesor de la Washington University in St. Louis, cree que la nacionalización de Bankia y de las otras entidades financieras se tenía que haber realizado dos años antes. “Hay una serie de bancos y cajas españoles que están quebrados por la incompetencia gestora de los políticos y que están paralizando el sistema financiero español y el país”, asegura. Explica que en España está ocurriendo algo parecido a lo que ocurrió en Estados Unidos en 2009, “pero la diferencia es que allí la limpieza del sistema financiero fue muy rápida y aquí el proceso ya dura dos años y no se ha logrado solucionar el problema”. Cree que en España no se toman las medidas oportunas porque “supondría para el poder político perder su fuerte control sobre sistema financiero, algo a lo que se resiste”.
¿A la segunda va la vencida?
Para intentar disipar las dudas, el Gobierno aprobó el pasado 11 de mayo nuevas medidas para el sistema bancario. Es lo que se ha dado en llamar la segunda fase de la reforma del sector financiero, después de que en la primera, llevada a cabo en febrero, se elevara los requisitos de provisiones de los bancos para cubrir posibles pérdidas en sus activos problemáticos del ladrillo, lo que supuso que las entidades tuvieran que provisionar 54.000 millones de euros o 68.000 de dólares.
En esta ocasión, el Ejecutivo ha decidido aumentar del 7% al 30% la provisión genérica de los bancos para cubrir un hipotético deterioro de los activos no problemáticos, que se sitúan en los 123.000 millones de euros o 155.000 millones de dólares. Esto supone, en la práctica, que tendrán que provisionar 30.000 millones de euros más o 38.000 millones de dólares. Estos nuevos requerimientos de capital se realizarán con cargo a los resultados. Las entidades que tras esta operación de saneamiento presenten déficit de recursos propios o de capital principal tendrán que capitalizarse en el mercado o, en su defecto, podrán solicitar ayuda al Estado, que les otorgará préstamos públicos a un tipo de interés del 10%.
Además, la banca tendrá que separar los activos tóxicosvinculados al ladrillo en sociedades independientes antes de que acabe 2012, es decir, crear lo que se ha venido llamando “banco malo”. Finalmente, el Ministerio de Economía encargará a expertos independientes la valoración de toda la cartera de activos de la banca española.
“Las medidas van en la dirección correcta, incluyendo las valoraciones aún pendientes”, opina Carbó. Pero, en su opinión, el éxito depende, en parte, de cómo se ejecuten las diferentes medidas y, en otra parte importante, de que se especifique claramente de dónde van a salir los recursos para financiar las posibles necesidades de saneamiento y recapitalización que surjan del proceso. “Esto requiere especificar no sólo la ayuda que puede ser posible a día de hoy sino también potencialmente necesaria a medida que avanza el deterioro macroeconómico. Se trata de un soporte, una garantía o backstop que es fundamental para calmar a los mercados y que aún no está del todo clara”, argumenta este consultor del Departamento de Estudios Económicos de la Reserva Federal de Chicago.
Maudos no tiene tan claro que las medidas del Gobierno vayan a disipar las dudas sobre el sistema financiero español. Explica que las dos últimas fases de la reforma se han centrado en sanear la exposición al sector inmobiliario, que es el más problemático y el que más dudas plantea en los mercados. Y advierte de que el problema es que la exposición inmobiliaria representa sólo el 20% de la cartera crediticia, y que queda otro 80% más donde hay préstamos hipotecarios para la compra de vivienda (más de 600.000 millones de euros o 754.000 millones de dólares), préstamos a Pymes, a grandes empresas, etc, con los que también hay que tener cuidado. “Con un escenario macro con tasas de crecimiento del PIB negativas en 2012 y también en 2013, la calidad de todos estos activos se deteriora, por lo que es aquí donde los inversores creen que las provisiones actuales no son suficientes”, explica.
“Habrá que esperar a ver los resultados de las valoraciones de las dos tasadoras independientes y de las 3 auditorías posteriores [que se van a hacer sobre el sistema financiero español] para conocer el posible déficit de provisiones. Si la cifra es razonable, será asumible vía FROB (que emitirá deuda para ayudar a las entidades), pero si es muy alta no habrá más remedio que pedir ayuda externa”, vaticina.
En cuanto al importe total de los recursos necesarios, Carbó cree que es difícil de determinar. “Puede que sea más de los cerca de 15.000 millones que estima el Gobierno pero creo que el coste total para el Estado del apoyo al sector financiero seguirá siendo menor en España (en términos de PIB) que el que ha ocurrido en otros países de nuestro entorno”, estima.
Según Michele Boldrin, el Gobierno tiene que atacar directamente el mal del sistema y arrancarlo de raíz. “Hay que sanear las entidades con problemas y recapitalizarlas. En el contexto económico actual, el único que puede hacerlo es el Estado”, aunque cree que necesitará ayuda financiera de la UE porque no podrá emitir toda la deuda para captar el capital necesario para llevar a cabo el proceso. Apuesta por “europeizar el sistema financiero español”, que España “llegue a un pacto con Europa para cambiar los administradores incompetentes de las entidades intervenidas y, finalmente, después de sanearlas, venderlas en el mercado”.
Boldrin opina que lo interesante es que compraran los bancos saneados entidades extranjeras para crear un mercado más abierto y competitivo. “Si al final del proceso sólo quedan en España cuatro grandes bancos nacionales con mucho poder se crearía un oligopolio muy malo para el sistema financiero y la economía del país, que dependería excesivamente de ellos”. En el caso de que se creen estos gigantes bancarios, cree que deberían tener una gran diversificación internacional, de tal manera que el negocio nacional sólo suponga alrededor del 10%.