CRITICAS AL PROCESO DE CAMBIO
by execlub on Jun.07, 2012, under corrupción, gobierno, liderazgo, sociales
Washington: exponen críticas al proceso de cambio en Bolivia
Por Juan Carlos Zambrana Marchetti
El jueves 31 de mayo de 2012 tuve la oportunidad de asistir a una conferencia en las instalaciones de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos, (WOLA, por sus siglas en inglés). El tema era El contexto actual y el proceso de cambio en Bolivia. El expositor Rafael Bautista fue presentado como analista, profesor, músico y filósofo boliviano recién llegado a Washington gracias a la Señora Chris Krueger de la Red Bolivia Mundo. Bautista llegaba después de haber presentado su ponencia en la Universidad de Pittsburg y en la conferencia anual de la Asociación de Estudios Latinoamericanos (LASA por sus siglas en inglés) realizada este año en San Francisco, California.
Su presentación político-filosófica duró una hora, pero el meollo del mensaje pareciera ser que Evo Morales no es el proceso de cambio y que, por defender a un Gobierno que se equivoca, los bolivianos estamos perdiendo un proceso que empezó con Túpac Katari y que por ser “proceso” debe entenderse como algo dinámico en lo que todo es transitorio. Igual que Simón Yampara, pensador katarista vinculado con la Alcaldía de La Paz, quien vino con el teólogo cruceño Nelson Jordán invitado por la misma institución, Bautista habló de las raíces civilizatorias como la brújula para orientar el proceso de cambio. Criticó al gobierno de Morales por decir que la solución a los problemas del país es expulsar a los enemigos externos, cuando en realidad los enemigos son los mismos bolivianos, y que la solución pasaría por resolver las contradicciones sin eliminar a los oponentes.
Bautista hizo hincapié en el tránsito desde el “mandar mandando” al “mandar obedeciendo.” Me pregunté a quién tendría que obedecer Morales: ¿a los trotskistas?, ¿estalinistas?, ¿kataristas?, ¿pachamamistas?, ¿emenerristas? ¿emeesemistas?, ¿reyesvillistas?, ¿fascistas de Santa Cruz?, ¿petroleras transnacionales que reparten dólares entre los guaraníes para controlar la industria petrolera?, ¿USAID, con sus intereses geopolíticos que financia a los líderes indígenas orientales que ya hicieron un pacto político con la extrema derecha del Gobernador de Santa Cruz? ¿O quizá a la legión de ONG que están metidas ahí tergiversando la realidad y creando conflictos y divisiones? Esa lista no es arbitraria porque representa a los grupos de poder que tienen ya controlados espacios importantes de la voz de ese pueblo cuya raíz civilizatoria debiera ser la brújula del cambio, según la visión de Bautista.
El estudiante de Ciencias Políticas René Balderas Abolnik le preguntó cómo él pretendía aplicar en Bolivia un principio hegeliano en el que la conciencia social cambie la superestructura, cuando la estructura del oriente boliviano ha demostrado claramente querer separarse de la del occidente y crear su propio nacionalismo que no es comunitario. ¿Cómo pretendía aplicar eso a nivel nacional si aún no se había logrado la unidad elemental de la nacionalidad boliviana? ¿No tendríamos que establecer primero un nacionalismo boliviano?
Bautista dijo que no era cierto que el Vivir Bien sea patrimonio exclusivo de la cosmovisión andina, porque desde el sur de Alaska hasta la Patagonia todos los indígenas tienen una relación comunitaria con la tierra. Que en guaraní existe el concepto del Buen Vivir, y que por eso existió el pacto de dignidad entre los pueblos indígenas del oriente y los pueblos indígenas del occidente. Dijo que a diferencia de Hegel ellos partían de la historia como contenido de la conciencia.
¿A cual historia se refiere, me pregunté? E intervine diciendo que, en primer lugar, volviendo al punto de la sugerida ausencia del enemigo externo, el antiimperialismo del presidente Morales tiene una razón de ser porque, sin duda alguna, Estados Unidos no sólo le robó el protagonismo al indígena en el año 1952, mediante el control de su “representación” burguesa, sino que también manipuló su voluntad mediante programas de asistencia. Que la palabra “camba” era el insulto del estanciero blanco para el indígena oriental, pero que Washington promovió a la oligarquía para robarle la representatividad de su espacio político. Desde ese momento, la palabra pasó a ser en el oriente boliviano un adorno político para el rico, al grado de que hoy cambas son los millonarios disfrazados con camisas chiquitinas, y vivos indígenas.
Además, Estados Unidos dividió literalmente el país en el año 1958 cuando hizo estallar en Santa Cruz el visceral odio al colla, que algunos no pueden superar hasta el presente. El separatismo de la Media Luna no nació de la noche a la mañana porque la fuente principal de exacerbación de la conciencia social del cruceño es el tabú de esa revolución, en la cual, por reclamar las regalías petroleras que estaban destinadas ya a su desarrollo, el Gobierno títere de Washington envió a los indígenas del pueblo de Ucureña en Cochabamba a vejar a los jóvenes cruceños.
La historia oculta nos dice que USAID estaba en Santa Cruz promoviendo programas de desarrollo agrícola y ganadero al estilo capitalista. El comité de Obras Públicas estaba ya funcionando para diseñar y regular el desarrollo que se anticipaba como explosivo. Estados Unidos había terminado la carretera Santa Cruz-Cochabamba. La transnacional petrolera Gulf Oil Co estaba perforando y descubriendo yacimientos importantes, y al año siguiente, cuando los jóvenes unionistas decidieron escapar de las fuerzas del Gobierno, lo hicieron en una caravana de 42 vehículos de los cuales la mayoría era de USAID.
La verdad es que Bolivia era totalmente dependiente de la asistencia económica, Washington imponía sus condiciones para otorgarla, y su objetivo era la lucha contra el antiimperialismo claramente establecido en su plan continental anticomunista. Nunca estuvo en riesgo el progreso de Santa Cruz que el presidente antiimperialista Germán Busch había sellado 20 años antes, otorgándole las regalías del 11 por ciento sobre su producción petrolera. Su materialización se retrasó simplemente porque Washington estaba formando en Santa Cruz la nueva clase política dominante y servil a sus intereses que administraría esas fortunas. Para asegurarse de que así fuera también a largo plazo, produjo la ruptura de la nacionalidad, enemistando de hecho a dos regiones de un país que controlaba en forma absoluta.
A los campesinos Ucureños, gestores o por lo menos abanderados de la reforma agraria, se les exacerbó diciendo que la oligarquía cruceña había impedido la implementación de dicha reforma agraria. Se alcoholizó a un grupo de ellos, y se les envió a reprimir lado a lado con el Ejército. A los cruceños, por otro lado, jamás se les dijo la innegable verdad de que esos indígenas de Ucureña fueron enviados por un Gobierno títere obedeciendo a un plan continental anticomunista de Estados Unidos.
De esa historia oculta se desprende que el indígena oriental de Bolivia ha sido históricamente atropellado por la oligarquía cruceña, los gobiernos nacionales, y por los intereses geopolíticos de Estados Unidos. Fueron ellos quienes le robaron su identidad indígena para implantarle una seudo-identidad ‘indígena’ accesoria a los intereses colonialistas. Eso lo comprueba el hecho de que en el presente, la Cidob, al margen de sus logros originales, esté tan ligada a Usaid y haya hecho un pacto político con la extrema derecha de Costas, para quien la cosmovisión del camba es el progreso, que se puede aliar con la cosmovisión katarista vinculada a la oposición de Morales. ¿Ésa es la tan mentada raíz civilizatoria?
Tampoco es real la noción de que este proceso de cambio viene desde Túpac Katari, y que Evo es un simple eslabón transitorio. Si bien es cierto que antes existió un proceso revolucionario, siempre fue derrotado y masacrado hasta el día en que Evo logró capturar la imaginación del pueblo, unirlo en torno al anhelo de emancipación, proponer el cambio, y reunir el suficiente poder político para materializarlo. La verdad es que la historia nos muestra que los enemigos externos existen, y que lamentablemente siempre han sido ayudados por bolivianos que vienen a Washington a dar herramientas al enemigo. Eso se ilustra en el caso del diplomático Enrique Sánchez de Lozada, quien vino a alertar a Nelson Rockefeller en el Departamento de Estado sobre la necesidad de manipular al indígena boliviano; e igualmente en el caso de Víctor Andrade, el famoso embajador indígena del presidente Villarroel, quien, mientras Estados Unidos colgaba al presidente boliviano mediante un complot bien orquestado, se entregaba a Rockefeller. Este último, usando al embajador a nombre del indigenismo latinoamericano, logró hacer votar en bloque a todo el continente por los planteamientos de Washington en la conformación de las Naciones Unidas, estableciendo la política de bloque y la obediencia perruna a Estados Unidos de la cual hasta el presente nos cuesta desprendernos.
Me parece equivocado y peligroso el peregrinaje de algunos bolivianos a desplegar severas críticas contra un Presidente que tanto ha logrado por su pueblo, más aún cuando la única filosofía válida en Estados Unidos es el pragmatismo, según el cual las ideas son verdaderas en tanto y en cuanto tienen utilidad práctica para la vida. Es peligroso porque Estados Unidos siempre encontrará en estas quejas algo “útil en la práctica para la vida,” pero útil para la “vida de las élites estadounidenses, no para la vida de los pueblos bolivianos”.
Bautista dijo que criticaba para ayudar y que a Evo tampoco le gustan los adulones. Ilustró su idea con la película 13 días, que dramatiza la forma en que el presidente Kennedy manejó la crisis de los misiles.
Dijo Bautista que Kennedy tuvo que contratar a un asesor para que le dijera “en esto estás mal”. Según la historia, por el contrario, Kenny O’Donnell era amigo personal de los hermanos Kennedy, y los acompañaba desde antes de la crisis. Era un hombre de confianza, pero sabía cuál era su lugar y jamás criticó al presidente, mucho menos en público. Lo respetaba, lo admiraba, no pretendía socavar su autoridad, y, muy por el contrario, su trabajo era el de protegerlo investigando para darle al presidente puntos de vista que apoyaran su deseo de evitar la guerra. La actitud de Bautista para con el presidente Morales no se parece en nada a la lealtad de Kenny O’Donnell para con los hermanos Kennedy.






Junio 9th, 2012 on 4:42 pm
Querido amigo:
La verdad es que muchos soñamos con el proceso de cambio y es tambien cierto que nos estrellamos, uno por el entorno del presidente y dos por que somos BOLIVIANOS, sabes somos únicos en el mundo, todo queremos para uno mismo por lo tanto no avanzamos nada, es como cuando surge un tumulto y nadie puede avanzar por que todos corren sin saber hacia que lugar dirigirse y en ese cais todos chocan unos contra otros y al final todos siguen en el barullo, ahora así nos encontramos en que todo el mundo quiere hacer si santa voluntad pues todo el mundo tiene ideitas y quiere anteponer a la del otro y nos damos cabeza con cabeza y no sacamos nada y nos encontramos en el mismo lugar y en vez de avanzar estamos retrocediendo, en fin es lo que percibo, disculpame por esto, un abrazo y cuidate que la salud es muy importante.
Junio 10th, 2012 on 8:56 pm
Rafael Bautista en el vaivén de la vanidad, la bajeza y la falta de valor de criticar al gobierno boliviano desde los EE.UU.
Cuan difícil es que el discurso sea proporcional a la práctica. Pero es incomprensible que esta incoherencia la practique quien pregona y ha pregonado principios que los ha planteado y plasmado en su libro: Pensar el mundo desde Bolivia: Del Estado Colonial al Estado Plurinacional, como es el caso del: analista, profesor, músico y filósofo boliviano Rafael Bautista. Pero lo más incomprensible e incoherente es que Rafael Bautista mudablemente se haya mudado hasta; nada menos que los EE.UU -que es en sus palabras uno de los “centros” del poder mundial- para desde ahí desconcertante y desvergonzadamente dedicarse a desatar críticas contra el gobierno boliviano.
Así es como de acuerdo a un reportaje realizado por el periodista Juan Carlos Zambrana Marchetti, estupefactamente nos hemos enterado que: el jueves 31 de mayo se llevo a cabo una conferencia en las instalaciones; nada menos -pongan atención- que de la: OFICINA EN WASHINTON PARA ASUNTOS LATINOAMERICANOS, (WOLA, por sus siglas en inglés) sobre: El contexto actual y el proceso de Cambio en Bolivia. Por si acaso la presentación; tanto del expositor -Rafael Bautista- como del tema de la conferencia, estuvo a cargo de la Sra. Chris Krueger de la Red Bolivia Mundo. Pero además que Rafael Bautista retornaba de una; otra reciente conferencia en la Universidad de Pittsburg, ante la Asociación de Estudios Latinoamericanos (LASA por sus siglas, también en inglés) realizada en San Francisco California.
Antes de analizar lo que el analista afirmó en sus confabuladoras conferencias, me pregunto -y es algo que si bien no trataremos por ahora el caso- es ¿porqué los EE.UU. tienen; y sea o sus oficinas para asuntos de Latinoamérica, o sus asociaciones de estudios latinoamericanos? Pero por ahora dejaremos en suspenso el análisis de este anormal aspecto, aunque no deja de ser una colonial consecuencia de la política externa de los EE.UU. y que es ésa colonial condición la que Rafael Bautista ha interpelado insistentemente antes.
Consiguientemente es contradictorio que las críticas -y que desde ya no estoy en contra de ellas; menos la autocritica- las exponga en el exterior; más concretamente en los EE.UU. o sea en la metrópoli, como menciona de los centros del poder mundial; y no así en el país de origen, como es Bolivia. Por ello es que esta afrentosa actitud, no esperábamos de quien siempre ha reprochado, y reflexionado respecto a aquella indigna inclinación de los bolivianos –metropolitano/mestizo- de querer mirarse a si mismos, en el espejo “eurocentrista” o en el “estadounidense” para asumir una identidad de aquello que no son. O sea, si para Rafael Bautista el éxito efectivo de la colonialidad sobre la identidad del boliviano es que: siempre hemos anhelado asemejarnos lo que son los de afuera, y despreciarnos lo que en verdad somos; lo único que nos demuestra es que sólo es en el discurso, y no en la práctica que concibe al Proceso de Cambio.
Pero además que es una antipatriótica actitud acusar al gobierno de decir que: la solución a los problemas -desde ya nunca dijo el gobierno que esa era la solución; o si no de qué solución habla Rafael Bautista- del país es expulsar a los enemigos externos. Pero intentando interpretar lo que insinúa Bautista; sí es cierto que esa fue la solución soberana, a lo que fue la conspiración del año 2008, cuando el presidente Morales expulsó al ex embajador estadounidense Philip Goldberg, pues una vez expulsado, se desactivó la desestabilización. Pero Bautista maneja una media verdad; como la del otro lado oscuro de la luna -que es el título de su libro que lleva ese nombre- cuando sí existieron los enemigos externos -como la célula separatista de Rosza & Co- que vinieron al país para vilmente dividirlo.
Qué desde ya nadie niega que al Proceso de Cambio le falta mucho; es cierto, pues no sólo hay que avanzar, si no también desandar en algunos casos; es también cierto, pues el cambio es una construcción constante de aquello, que en algunos casos fue, lo es incluso aún, por aquello que queremos que sea. Vale decir que si queremos que se cambie algo, hay que someter al proceso de prueba y error, pues así de dinámico y dialéctico es éste, así que no hay otra “maravillosa” manera de hacerlo; y menos la solución para construir un cambio “pasaría por resolver las contradicciones sin eliminar a los oponentes, cuando en realidad los enemigos son los mismos bolivianos”. Desde ya ante esta afirmación que advierte Bautista sobre: “resolver la contradicción sin eliminar al oponente” es tan sólo cambiar para que nada cambie. Es más, confirma su concepción colonial, al comentar que: Los enemigos son los mismos bolivianos, como en el caso de: Pueblo Enfermo, del difamador diagnóstico antipatria arguediano.
Se entiende entonces que ante esta actitud ambivalente y voluble de Bautista, que se va hasta los EE.UU. para desconcertantemente desprestigiar al gobierno, es porque Bautista está en el vaivén de la vanidad y la bajeza; y por la falta de valor de decir aquí, lo que como un expatriado se explaya exponiendo en los EE.UU.
Junio 10th, 2012 on 9:31 pm
Desconcierta la conducta de los vende patria, son iguales los de Bolivia como los de Argentina.
Hace poco, en una de las manifestaciones caceroludas en Buenos Aires, que concentraron a un número precario cuali y cuantitativamente hablando, no faltó inclusive quien pidiera la intervención de los EEUU, dada la inviabilidad del camino de los votos y la imposibilidad del recuso de las botas nacionales.
https://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=NUR-8KfLslk
Junio 10th, 2012 on 11:27 pm
Proceso de cambio???? A que proceso de cambio admiran, si vivimos en un pais retrasado con una economia basada en la coca… donde no hay progreso… el proceso del cambio es una falacia …. Un proceso que solo sabe culpar a USA por todo lo que pasa y deja de pasar.
Un proceso de cambio que en lugar de construir un hospital de tercer nivel en provincias se gasta el dinero en canchas de cesped sintetico en pueblos…
No hay cambio……solo se creó una nueva elite….
Junio 12th, 2012 on 8:41 am
Un aspecto más que tomar en cuenta sobre el apradójico parecido de la actitud de Rafael Pautista de irse a los EE.UU. a desprestigiar la proceso y el gobierno, y es que ¿no hacen lo mismo Norma Piérola, Marcelo Antezana, Andrés Ortega y Bernard Gutierrez, cuando viajan a denunciar al IRI Instituto Republicano Internacional, para denuncia sobre “la persecución política del MAS”.
Ayer me contacté via correo electrónico con Rafael Bautista, y me reclamó que yo haya hecho de las “calumnias” del periodista Juan Carlos Zambrana Marchetti, que deformó lo que el realmente dijo. Hago referencia a esa aclartación que hizo Rafael bautista; porqe creo que Rafael es un intelectual reconocido, y porque apoyó en algún momento el Proceso de Cambio que vivimos, por lo que sería injusto no darle lugar a la dúplica. Claro que el me dijo que le tenía sin cuidado las críticas, porque cuando “los perros ladrán es señal que avanzamos” Desde ya a mí me tiene sin cuidado que me califique a sí, pues -también le contesté- que la defensa del proceso la haremos incluso a dentellada limpia